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Matriz de competencias (Skills Matrix): definición, ejemplo y método

hace 2 horas
13 min de lectura

Una matriz de competencias, o Skills Matrix, sirve para ver, en un equipo o un oficio, quién domina qué, a qué nivel, y dónde se sitúan las brechas por cubrir.

Suele tener la forma de una tabla: los colaboradores se cruzan con las competencias esperadas para el puesto, y cada casilla indica un nivel de dominio.


El principio es sencillo de entender. El reto comienza cuando la matriz debe reflejar las competencias realmente necesarias para el puesto, mantenerse actualizada y servir para decidir algo concreto: formar, acompañar, organizar la polivalencia o asegurar un saber hacer antes de una salida.


¿Qué es una matriz de competencias o Skills Matrix?


Una matriz de competencias es una tabla que cruza colaboradores, puestos o un equipo con las competencias necesarias para su actividad. A cada cruce le corresponde un nivel de dominio.


Exemple de matrice de compétences simple pour suivre les niveaux de maîtrise

Las competencias requeridas

Esta tabla permite responder preguntas muy operativas:


  • ¿Quién domina esta competencia?

  • ¿Cuál es su nivel real de dominio?

  • ¿Qué competencias dependen de una sola persona?

  • ¿Dónde existe una brecha respecto al nivel esperado?

  • ¿Dónde hay que prever un acompañamiento?

  • ¿Quién puede transmitir su saber hacer a otros colaboradores?


Una matriz útil no se construye a partir de títulos vagos.


Escribir «Mantenimiento: nivel 3» aporta poca información. Es mucho más útil descomponer la actividad en competencias observables: diagnosticar una avería, sustituir una pieza, aplicar un procedimiento de bloqueo y consignación, o completar el informe de intervención.


La matriz se vuelve utilizable cuando el nivel indicado corresponde a lo que la persona es realmente capaz de hacer, y no a una apreciación general.


Competencias requeridas, adquiridas y por desarrollar: tres nociones que distinguir


Para entender la utilidad de una matriz de competencias, hay que distinguir tres informaciones diferentes: lo que se espera, lo que realmente se domina y lo que queda por desarrollar.


Las competencias requeridas


Son las competencias necesarias para ejercer un oficio, ocupar un puesto o realizar una actividad al nivel esperado.


Para cada una de ellas, la organización debe idealmente precisar el nivel de dominio requerido.


La pregunta es: ¿Qué hay que saber hacer para desempeñar correctamente este puesto?


Las competencias requeridas suelen definirse en un referencial de oficio o de competencias.


Las competencias adquiridas


Son las competencias efectivamente dominadas por una persona en un momento dado.


La pregunta ya no es lo que exige el puesto, sino: ¿Qué sabe realmente hacer esta persona hoy, y a qué nivel?


Es precisamente esta información la que la matriz de competencias busca hacer visible.


Para ser fiable, el nivel constatado puede asociarse a varias informaciones:


  • La fuente de la evaluación;

  • Una prueba o una situación que haya permitido validar la competencia;

  • La persona que realizó o validó la evaluación;

  • La fecha en la que se constató el nivel.


Una competencia declarada, una competencia estimada por un responsable y una competencia realmente observada en situación de trabajo no presentan necesariamente el mismo nivel de fiabilidad.


Las competencias a desarrollar


La comparación entre competencias requeridas y competencias adquiridas permite identificar los desfases.


Competencias requeridas − competencias adquiridas = competencias a desarrollar


Estos desfases permiten después determinar las acciones más adecuadas:


  • formación;

  • acompañamiento por un tutor o un experto del oficio;

  • puesta en situación;

  • entrenamiento;

  • práctica supervisada;

  • transmisión por un compañero experimentado;

  • observación;

  • validación en situación de trabajo.


La lógica se convierte entonces en:


Competencias requeridas → competencias adquiridas → desfases → desarrollo → validación → competencias adquiridas actualizadas


Esta distinción es esencial: seguir las formaciones realizadas no basta para saber qué competencias están realmente dominadas.


La matriz de competencias se sitúa en el corazón de este proceso: hace visible la diferencia entre lo que se espera y lo que realmente se ha adquirido.


¿Para qué sirve una matriz de competencias?


Una matriz bien construida sirve para decidir, no solo para observar.


1. Identificar los desfases


Si un puesto exige un nivel 4 en control de calidad y un colaborador se sitúa en el nivel 2, el desfase se vuelve inmediatamente visible.


Queda entonces por decidir qué hacer con ello: puesta en situación, acompañamiento por un compañero experimentado, entrenamiento o formación.


2. Priorizar las acciones de desarrollo


En lugar de programar una formación porque figura en el catálogo, se parte de los desfases realmente constatados.


3. Asegurar las competencias críticas

Un equipo puede mostrar un buen nivel medio ocultando a la vez un riesgo importante: una sola persona domina una operación indispensable para la producción. El promedio no lo muestra. La lectura individual, sí.


4. Organizar la polivalencia

La matriz muestra quién puede intervenir en varias actividades o puestos, lo que facilita los reemplazos y la continuidad de la actividad en un entorno industrial, logístico o multisitio.


5. Preparar las contrataciones


Si nadie en el equipo tiene el nivel esperado en una competencia crítica, existen dos opciones: desarrollar esa competencia internamente o buscarla en la contratación.


Este mismo principio estructura la gestión de competencias operativas en Daylindo: partir de los desfases realmente constatados antes de determinar las acciones de desarrollo que deben implementarse.


Matriz de competencias y referencial: ¿cuál es la diferencia?


El referencial de competencias define lo que se espera.


La matriz de competencias muestra en qué punto se encuentra cada persona respecto a esa expectativa.


Referencial → competencias esperadas → evaluación → matriz → desfases → acciones


Una matriz completada sin un referencial suficientemente preciso se convierte rápidamente en una escala de calificación en la que las cifras pierden su sentido.

Se asignan 1, 2 o 3, pero ya nadie sabe exactamente qué significan realmente.

Elemento

Pregunta a la que responde

Referencial

¿Qué competencias son necesarias?

Puesto de trabajo

¿Qué competencias se esperan para este puesto?

Nivel esperado

¿Qué nivel hay que alcanzar?

Evaluación

¿Qué nivel se observa realmente?

Matriz

¿Dónde se sitúan los colaboradores respecto a las expectativas?

Plan de acción

¿Qué hay que hacer para reducir los desfases?

 

¿Qué debe contener una matriz de competencias fiable?


Una matriz puede limitarse a un nombre, una competencia y una cifra.

Pero para que el dato sea realmente utilizable, cuatro informaciones son especialmente importantes.


El nivel esperado


¿Qué nivel de dominio exige realmente el puesto?

Saber que un colaborador está en el nivel 3 no significa nada si no se sabe si su puesto exige un nivel 2, 3 o 4.


El nivel constatado


¿Qué sabe realmente hacer la persona hoy?

Este nivel debe corresponder, en la medida de lo posible, a criterios precisos y observables.

La prueba o la fuente de la evaluación

¿En qué se basa el nivel indicado?


Una autoevaluación, una apreciación del responsable, una prueba, una certificación o una observación en situación de trabajo no aportan el mismo nivel de prueba.


La fecha de la evaluación


Una competencia no se adquiere necesariamente de una vez para siempre.


Las prácticas evolucionan, algunas competencias se utilizan poco, los procedimientos cambian y algunas habilitaciones caducan. La fecha permite saber en qué momento se verificó el nivel.


Por tanto, una matriz robusta no responde únicamente a:

« ¿Cuál es el nivel de esta persona? »


sino también a:

« ¿Qué nivel se esperaba, cuándo se verificó y en qué se basa esta evaluación? »


¿Cómo construir una matriz de competencias en 6 pasos?


Estos son seis pasos que parten del trabajo real, en lugar de un modelo teórico impuesto al equipo.


Paso 1: definir el perímetro

Elija lo que la matriz debe cubrir:


  • un equipo;

  • un oficio;

  • un taller;

  • un centro.


Una matriz centrada en un oficio crítico es más fácil de construir y mantener que un mapeo exhaustivo de toda la empresa desde el principio.


Paso 2: identificar las actividades y las competencias necesarias


Parta del trabajo real:


  • ¿Qué actividades se realizan en el puesto?

  • ¿Qué competencias hay que movilizar para realizarlas correctamente?


Los responsables y los expertos del oficio son especialmente útiles aquí, ya que conocen las competencias realmente utilizadas, incluidas las que no siempre figuran en las fichas de puesto.


Paso 3: definir los niveles de dominio


Elija una escala simple, por ejemplo de 0 a 4.

Lo esencial no es el número de niveles, sino que cada uno corresponda a una capacidad identificable y sea interpretado de la misma manera por todos.


Paso 4: definir el nivel esperado


Esta etapa suele olvidarse. Saber que María está en el nivel 3 no basta: hay que saber si su puesto exige un nivel 2, 3 o 4.

Sin esta referencia, la matriz muestra niveles, pero no realmente desfases.


Paso 5: evaluar las competencias


La calidad de la matriz se juega realmente aquí.


Una persona puede declarar que domina una competencia. Un responsable puede tener otra percepción. Una observación en situación real aporta aún otro tipo de información.


Para las competencias operativas, vincular la evaluación de las competencias a situaciones concretas y a comportamientos observables permite acercar la matriz a la realidad del trabajo.


Paso 6: transformar los desfases en acciones


Una matriz solo tiene interés si conduce a una decisión.


Para cada desfase, ¿hay que:


  • ¿formar?

  • ¿acompañar?

  • ¿organizar una puesta en situación?

  • ¿hacer que un colaborador experimentado transmita el saber hacer?

  • ¿contratar?


La matriz se convierte entonces en una herramienta de gestión y no en una tabla que se queda en un archivo Excel.


Exemple de matrice de compétences


Prenons une équipe de production de quatre personnes sur un poste exigeant plusieurs compétences principales.


Matrice de compétences identifiant les écarts entre les compétences requises et acquises

Léa presenta un desfase en tres competencias. Karim presenta un desfase en el mantenimiento de primer nivel. Thomas dispone de un nivel elevado en el conjunto.

Si además es capaz de transmitir lo que sabe, Thomas se convierte en un recurso para acompañar el desarrollo de competencias del resto del equipo.

Desfase

Acción posible

Prioridad

Léa — ajuste de máquina

Puesta en situación acompañada

Alta

Léa — control de calidad

Observación y entrenamiento

Alta

Karim — mantenimiento

Acompañamiento por un colaborador experimentado

Media

 

La matriz comienza entonces a generar valor: transforma una fotografía de las competencias en decisiones de desarrollo.


¿Qué niveles de dominio utilizar?


No existe una escala universal. A menudo bastan cuatro niveles:


Nivel 1 — Descubrimiento


La persona conoce los principios básicos, pero aún no realiza la actividad sola.


Nivel 2 — Acompañado


Realiza la actividad con la ayuda de un compañero o de un formador de campo.


Nivel 3 — Autónomo


Realiza la actividad sola en las situaciones previstas y al nivel de calidad esperado.


Nivel 4 — Dominio avanzado y transmisión


Sabe gestionar situaciones variadas y puede transmitir su saber hacer a otros.


Esta última categoría permite en particular identificar a los colaboradores susceptibles de convertirse en tutores o formadores de campo.


«Nivel 3 = bueno» es insuficiente.


Una buena escala permite que dos evaluadores diferentes lleguen a una apreciación comparable, ya que cada nivel corresponde a criterios observables.


Los errores frecuentes en una Skills Matrix


Confundir formación recibida con competencia dominada


Una formación terminada o una certificación obtenida no demuestra automáticamente que una persona todavía domine una actividad en su entorno real de trabajo.


Utilizar competencias demasiado generales


«Mantenimiento», «logística» o «relación con el cliente» suelen ser demasiado amplias para permitir una evaluación realmente útil.


Hay que bajar lo suficiente en la granularidad para que la competencia pueda vincularse a una actividad observable.


Utilizar únicamente la autoevaluación


La autoevaluación puede aportar una información interesante, en particular para identificar una percepción o una necesidad de desarrollo.


Pero para una competencia crítica, no constituye necesariamente una prueba suficiente de dominio.


Asignar niveles sin criterios comunes


Si cada responsable da su propio sentido a los niveles 1, 2, 3 o 4, la consolidación de la matriz pierde rápidamente su valor.


No prever la actualización de la matriz


Una matriz exacta en el momento de su creación puede volverse errónea unos meses más tarde si los puestos, las personas o las competencias evolucionan.


Matriz Excel: ventajas y límites


Excel sigue siendo una solución práctica para empezar.

Permite construir rápidamente una tabla, añadir colaboradores, crear una escala de niveles y utilizar colores para resaltar los desfases.


Ventajas

  • inicio rápido;

  • coste limitado;

  • formato conocido por los equipos;

  • personalización fácil;

  • compartición sencilla.


Límites cuando el dispositivo crece

  • actualizaciones manuales;

  • varias versiones del archivo en circulación;

  • ausencia o dificultad de historización;

  • dificultad para justificar el nivel atribuido;

  • consolidación compleja entre varios centros;

  • vínculo débil entre la evaluación y las acciones de desarrollo;

  • dificultad para gestionar cientos o miles de competencias que evolucionan.


Puede servir como punto de partida para estructurar su referencial, definir sus niveles y visualizar sus primeros desfases.


¿Cómo mantener actualizada una Skills Matrix?


La construcción inicial de la matriz representa solo una parte del trabajo.


Para que siga siendo fiable, hay que definir quién puede producir, verificar y modificar el dato de competencia.


Algunas reglas sencillas permiten evitar que se vuelva progresivamente obsoleta:


  • identificar a las personas habilitadas para evaluar una competencia;

  • utilizar los mismos criterios de evaluación entre equipos y managers;

  • registrar la fecha de validación;

  • conservar, cuando sea necesario, la prueba o la situación que permitió validar el nivel;

  • prever la reevaluación de las competencias que evolucionan o se utilizan raramente;

  • actualizar la matriz tras una nueva validación o un cambio de puesto;

  • hacer seguimiento de las certificaciones o habilitaciones próximas a vencer.


Por lo tanto, la pregunta correcta no es solo: «¿Hemos construido una matriz?» sino: «¿Podemos seguir confiando en lo que indica seis meses después?»


Matriz de competencias y matriz de polivalencia


Los dos conceptos son similares pero no responden exactamente a la misma pregunta.


  • La matriz de competencias sigue el nivel de dominio de determinadas competencias.

  • La matriz de polivalencia se centra en la capacidad de los colaboradores para cubrir varios puestos o actividades.

Matrice de polyvalence pour visualiser les compétences et la capacité des équipes

Esta segunda lectura responde a una pregunta muy operativa:

¿Si esta persona está ausente mañana, quién puede tomar el relevo?


En entornos industriales y logísticos, también permite identificar una dependencia excesiva de un solo colaborador.


Matriz de competencias e ISO 9001


La búsqueda «matriz de competencias ISO 9001» es frecuente, ya que las organizaciones comprometidas con un enfoque de calidad deben gestionar las competencias necesarias para sus actividades.


Una matriz puede constituir un soporte útil para visualizar:


  • las competencias necesarias;

  • los niveles esperados;

  • los niveles constatados;

  • los desfases;

  • las acciones emprendidas.


Para la gestión y el desarrollo de las competencias en sí mismas, la norma ISO 10015 aporta directrices específicas relativas a la gestión de competencias y al desarrollo de las personas.


Pero una matriz Excel, por sí sola, no demuestra que una competencia esté dominada. Muestra una información.


La pregunta esencial sigue siendo: ¿En qué se basa el nivel indicado en la matriz?


Cuando la matriz ya no basta

La matriz ofrece una fotografía. No produce la competencia por sí misma.


Supongamos que indica:

Thomas — nivel 4 en diagnóstico de averías.


Queda una pregunta abierta:

¿Por qué nivel 4?

¿Porque Thomas lo declaró?

¿Porque un manager lo registró?

¿Porque posee una certificación?

¿O porque un experto lo observó realizar varios diagnósticos en situaciones reales?


No todos los datos de competencia tienen el mismo valor.

Tipo de dato

¿Quién lo produce?

Qué aporta

Su límite

Declarada

El colaborador

Percepción de su propio nivel

No verificada

Gerencial

Manager o responsable

Apreciación externa

Depende del conocimiento real del trabajo realizado

Comprobada / certificada

Organismo, prueba o dispositivo de evaluación

Validación de un saber o de un resultado definido

No siempre garantiza la ejecución en una situación real

Observada

Experto, tutor o responsable durante una situación de trabajo

Validación vinculada a una realización concreta

Requiere un proceso de observación estructurado

 

Para una competencia operativa, un dato declarado o estimado no tiene, por tanto, necesariamente el mismo valor que un dato observado, fechado y validado por una persona legitimada para evaluarlo.


De la Skills Matrix a la gestión de competencias operativas


Una matriz de competencias permite ver los desfases.


Pero si el objetivo consiste realmente en desarrollar las competencias, el proceso debe continuar después de su identificación:


Competencias requeridas → competencias adquiridas → desfases → desarrollo → observación → validación → competencias adquiridas actualizadas

La matriz deja entonces de ser un archivo que se actualiza puntualmente. Se convierte en la representación de un proceso continuo de desarrollo y validación de las competencias.


Es en este terreno donde se posiciona Daylindo.


En Daylindo, la lógica continúa tras la identificación de los desfases:


  • competencias requeridas;

  • competencias por desarrollar;

  • desarrollo directamente en el puesto de trabajo;

  • observación;

  • validación;

  • actualización del mapa de competencias.


En el referencial de Daylindo, las competencias pueden estructurarse con una granularidad suficientemente fina para corresponder al trabajo realmente realizado, y luego agruparse en conjuntos coherentes correspondientes a los puestos.


El enfoque es especialmente útil para los saber-hacer críticos que poseen algunos colaboradores experimentados y que corren el riesgo de desaparecer con su marcha.


Es el caso, en particular, de Orange, en la École des Métiers Techniques, donde la lógica de competencias ha sustituido a una lógica centrada en las formaciones para asegurar mejor la transmisión de los saber-hacer técnicos.


« Hemos pasado de una lógica de formaciones a una lógica de competencias. »

— Ahmed Kabèche, Director École des Métiers Techniques, Orange


Daylindo ha acompañado a más de 6000 colaboradores y transformado más de 3000 formaciones en itinerarios de competencias, en oficios donde el nivel mostrado debe corresponder a lo que la persona realmente sabe hacer en su puesto, y no solo a las formaciones que ha seguido.


FAQ


¿Qué es una Skills Matrix?

Una Skills Matrix, o matriz de competencias, es una tabla que cruza a los colaboradores de un equipo con las competencias necesarias para su actividad e indica el nivel de dominio de cada uno.

Permite visualizar las competencias disponibles y los desfases respecto a los niveles esperados.


¿Cómo hacer una matriz de competencias?

Defina el perímetro, identifique las actividades y competencias necesarias, elija una escala de dominio, fije los niveles esperados, evalúe a los colaboradores y luego transforme los desfases en acciones: acompañamiento, puesta en situación, formación, movilidad o contratación.


¿Qué diferencia hay entre competencias requeridas y competencias adquiridas?

Las competencias requeridas corresponden a lo que una persona debe dominar para desempeñar su puesto en el nivel esperado.

Las competencias adquiridas corresponden a lo que realmente domina en un momento dado.

La diferencia entre ambas revela las competencias por desarrollar.


¿Seguir una formación significa que una competencia está adquirida?

No necesariamente.

La formación constituye una modalidad de desarrollo. El dominio de una competencia supone verificar que la persona sea efectivamente capaz de realizar la actividad en el nivel esperado.


¿Qué información debe contener una buena Skills Matrix?

Como mínimo: la competencia, el nivel esperado para el puesto y el nivel poseído.

Para dar más fiabilidad al dato, también es útil indicar la fuente o la prueba de la evaluación y su fecha.


¿Qué tipos de competencias incluir en una matriz?

No existe una clasificación universal.

Para una matriz operativa, lo más importante es que cada competencia sea suficientemente precisa y observable para poder ser evaluada.


¿Dónde encontrar una matriz de competencias Excel gratuita?

Puede utilizar nuestra plantilla de matriz de competencias Excel gratuita para estructurar sus competencias, definir sus niveles y visualizar sus brechas.


¿Qué diferencia hay entre matriz de competencias y matriz de polivalencia?

La matriz de competencias sigue el nivel de dominio de determinadas competencias.

La matriz de polivalencia muestra la capacidad de los colaboradores para ocupar varios puestos. Ambas pueden combinarse para asegurar la continuidad de la actividad.


¿Basta con una matriz de competencias para demostrar el dominio de una competencia?

No necesariamente.

Muestra un nivel, pero no siempre indica cómo se estableció.

Para competencias operativas, una observación en situación de trabajo y una validación por parte de una persona competente permiten disponer de una información mucho más sólida.


Lo que hay que recordar


Una matriz de competencias o Skills Matrix permite ver rápidamente quién domina qué, en qué nivel y dónde se encuentran las brechas.


Para que sea realmente útil, deben reunirse cinco elementos:


  • competencias claramente definidas a partir del trabajo real;

  • un nivel esperado para cada competencia y cada rol;

  • niveles de dominio asociados a criterios observables;

  • evaluaciones cuya fuente, prueba y fecha se conocen;

  • acciones que permitan transformar las brechas detectadas en desarrollo de competencias.


La lógica esencial puede resumirse así:


Competencias requeridas → competencias adquiridas → brechas → desarrollo → validación → competencias adquiridas actualizadas


Excel constituye un excelente punto de partida. Pero cuando las competencias se vuelven numerosas, evolucionan con regularidad o deben vincularse a pruebas de campo, el tema cambia de naturaleza. Ya no se trata solo de mostrar una matriz, sino de producir, actualizar y dar fiabilidad de forma permanente al dato que permite saber quién sabe realmente hacer qué.


Es en este nivel donde comienza verdaderamente la gestión de las competencias operativas.


Descubra cómo Daylindo permite estructurar, desarrollar, observar y trazar las competencias operativas directamente sobre el terreno.



 
 
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