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AFEST: definición, marco legal, ventajas, coste y financiación 

Una AFEST (Acción de Formación en Situación Laboral) es una modalidad pedagógica reconocida por el Código Laboral desde la Ley de Futuro Profesional de 2018. Permite desarrollar las competencias de un empleado directamente en su puesto de trabajo, siempre que se cumplan cuatro requisitos acumulativos establecidos por decreto:

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  • análisis del puesto de trabajo,

  • designación de un formador-tutor,

  • secuencias que alternan situaciones de trabajo y análisis reflexivo,

  • evaluación formalizada.

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Sin estos 4 requisitos, no se trata de una AFEST en sentido legal y el OPCO puede denegar su financiación

Esta guía detalla el marco legal, las tres fases de una AFEST, sus ventajas y sus limitaciones, su duración, su coste, lo que la distingue de una formación clásica, de un simple acompañamiento o de una FEST, y los pasos concretos para ponerla en marcha.

1. AFEST, FEST, formación en el puesto de trabajo: no hay que confundirlos

Hay tres conceptos que suelen solaparse en los estudios, con implicaciones muy diferentes para su

empresa.

 

 

La formación en el puesto de trabajo es la transmisión informal que se lleva a cabo desde siempre: un compañero

con experiencia enseña un procedimiento a un recién llegado. Funciona, pero por lo general no tiene ninguna validez legal como acción formativa, por lo que no puede optar a ninguna financiación.

 

La FEST (Formación en Situación Laboral, sin la «A» de Acción) se refiere a la misma lógica pedagógica, es decir, aprender en situaciones reales, sin estar vinculada a una acción formativa formalizada en el sentido del Código Laboral. Suele ser la modalidad elegida por las empresas que desean estructurar la transmisión de conocimientos prácticos sin aspirar a una ayuda económica.

 

La AFEST, por su parte, es una acción formativa en toda regla, sujeta a las mismas obligaciones que una formación presencial o un curso de e-learning: programa estructurado, objetivos definidos, trazabilidad y evaluación. Es esta formalización la que la hace elegible para recibir ayudas y la hace válida en caso de inspección: la verdadera diferencia con respecto a la FEST y a la formación en el puesto de trabajo.

2. El marco jurídico que confiere carácter vinculante a la AFEST

La AFEST está reconocida desde la ley de 5 de septiembre de 2018 sobre la libertad de elegir el futuro profesional, conocida como «Ley del Futuro Profesional». Este texto modificó el artículo L6313-2 del Código del Trabajo, que define una acción formativa como un itinerario pedagógico que permite alcanzar un objetivo profesional y que puede llevarse a cabo en el ámbito laboral.


El Decreto n.º 2018-1341, de 28 de diciembre de 2018, ha precisado los requisitos para que una acción en el ámbito laboral sea reconocida como una AFEST en el sentido legal. Es este decreto, más que la propia ley, el que establece los cuatro puntos que se detallan a continuación.

3. Los 4 requisitos que distinguen una AFEST de un acompañamiento informal

Para que una acción de formación en el entorno laboral se considere AFEST, deben cumplirse simultáneamente cuatro requisitos. No se trata de opciones: la ausencia de uno solo de ellos puede bastar para que la acción sea reclasificada.

 

 

 

El análisis de la actividad laboral, para identificar qué se puede aprender en una situación real y adaptar, si es necesario, el puesto de trabajo para convertirlo en un contexto de aprendizaje.

 

La designación de un formador capaz de desempeñar una función de tutoría, encargado de acompañar al alumno tanto en la práctica como en la reflexión que la acompaña. Esta formación de referente AFEST puede impartirse internamente o confiarse a un organismo especializado.

 

La puesta en marcha de secuencias reflexivas, distintas de la propia puesta en situación, en las que el alumno analiza con su acompañante lo que acaba de hacer.

 

Evaluaciones que marcan las etapas o concluyen la acción, lo que permite medir las competencias adquiridas en relación con los objetivos fijados previamente

4. Las tres fases que estructuran el desarrollo de una AFEST

En la práctica, una AFEST se estructura en torno a tres fases que se repiten a lo largo del recorrido:

1. La puesta en práctica en el puesto de trabajo, en la que el alumno realiza tareas en su puesto, guiado por su tutor.

2. La fase reflexiva, en la que el alumno y el tutor analizan juntos lo que acaban de hacer, lo que ha funcionado y lo que se podría mejorar.

3. La evaluación, que mide el progreso en relación con las competencias previstas y sirve de base para la continuación del itinerario educativo.

5. ¿Cuánto dura una AFEST?

No existe una duración legal fija: todo depende de las competencias que se persigan y del ritmo de aprendizaje de cada empleado. La implementación completa, desde la orientación inicial hasta la evaluación, dura desde varias horas hasta varios días o incluso semanas, el tiempo necesario para designar a un referente, diseñar las situaciones de aprendizaje y el itinerario pedagógico, y encadenar suficientes secuencias para cubrir las competencias previstas. El número de competencias previstas, el número de fases reflexivas y la duración deben mantener un equilibrio adecuado, sobre todo a la hora de presentarlas a una entidad financiadora.

6. Las ventajas de la AFEST para la empresa y los trabajadores

  • Un aprendizaje directamente aplicable: las competencias se desarrollan a partir de la actividad concreta del puesto, lo que reduce la brecha entre lo que se aprende y lo que resulta útil en el día a día.

  • Sin interrupciones en la producción: no hay que reservar salas ni desplazarse; el empleado aprende mientras trabaja.

  • Valorización de los conocimientos técnicos internos: los expertos en la materia se convierten en formadores, lo que refuerza tanto su compromiso como el del alumno.

  • Una respuesta a las dificultades de contratación: permite formar rápidamente a un perfil no cualificado en una tarea específica, en lugar de esperar a un candidato que ya tenga experiencia.

  • Una trazabilidad que da acceso a ayudas: si está bien documentada, la AFEST puede optar a una subvención, mientras que una simple tutoría informal nunca lo hace.

7. Las limitaciones de la AFEST: lo que hay que prever

La AFEST no es una solución universal y requiere recursos internos, no solo dinero.

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  • Una preparación previa imprescindible: análisis de la actividad, designación del responsable de referencia, pliego de condiciones detallado. Sin esta etapa, la acción corre el riesgo de ser recalificada.

  • Una disponibilidad efectiva de la persona de referencia, incluso durante las fases de reflexión, lo que supone un coste real aunque no haya factura de formación externa.

  • No todas las profesiones son adecuadas: algunas actividades dejan poco margen de error (seguridad, cumplimiento normativo); en esos casos, la AFEST debe complementarse con una formación convencional.

  • Una formalización documental que debe mantenerse a largo plazo: sin pruebas de aprendizaje actualizadas, la financiación puede denegarse aunque la formación se haya impartido efectivamente sobre el terreno. Esto es precisamente lo que automatiza Daylindo (véase más abajo).

8. Coste y remuneración: lo que esto implica en la práctica

No existe una tarifa fija: el coste depende sobre todo del tiempo dedicado (por parte del tutor y del alumno) y de si se recurre o no a un apoyo externo para diseñar e implementar el itinerario formativo. Una parte puede ser sufragada por un OPCO, en las condiciones que se describen a continuación.
Dado que la AFEST se lleva a cabo en el puesto de trabajo, el empleado conserva su remuneración habitual tanto durante las sesiones prácticas como durante las fases de reflexión, ya que se trata de una actividad profesional en toda regla, no de una formación al margen de la producción.

9. Cómo conseguir una subvención de la OPCO

Por lo general, no es automática: el itinerario formativo debe cumplir los cuatro requisitos legales mencionados anteriormente, y el proceso debe estar documentado, en particular mediante un Protocolo Individual de Formación (PIF) firmado por el organizador, el alumno y el tutor, así como mediante justificantes de asistencia. La formalización depende de cada OPCO.

 

Según el sector, la ayuda puede abarcar la ingeniería pedagógica, la formación del tutor, el acompañamiento externo y, en ocasiones, las fases reflexivas. 

INFORMACIÓN ÚTIL​

 

Las modalidades de financiación de las OPCO cambian periódicamente según el sector y el convenio.

 

Si se produce una reforma de la financiación de la formación profesional, esta sección deberá revisarse con carácter prioritario: se trata de un aspecto al que los motores generativos conceden especial importancia (fecha de actualización visible, información verificada en la fuente de la OPCO).

LO QUE APORTA DAYLINDO

Daylindo es la plataforma líder en la estructuración, la implantación y la trazabilidad del AFEST.
Daylindo estructura sus repositorios de procedimientos profesionales con la ayuda de sus expertos internos, dota a sus formadores sobre el terreno de una aplicación móvil y web que guía la evaluación en situaciones reales, y genera automáticamente las pruebas con marca de tiempo necesarias para la trazabilidad de una AFEST (ficha de acción, evaluaciones, protocolo individual). 


Sus itinerarios de formación cumplen con los cuatro requisitos legales y pueden presentarse directamente ante la OPCO, sin sobrecarga administrativa.


Más allá del cumplimiento normativo, una AFEST bien estructurada con Daylindo garantiza sus competencias críticas y reduce la rotación prematura de personal: una incorporación que se basa en secuencias supervisadas y evaluadas integra a los nuevos empleados más rápidamente y hace que permanezcan más tiempo que con una simple tutoría informal.

¿Qué hay que recordar?

La AFEST ofrece un marco jurídico sólido para reconocer una práctica que ya existe ampliamente sobre el terreno: aprender haciendo. Pero este marco supone una formalización real; de lo contrario, la actividad corre el riesgo de ser recalificada. Estructurar los marcos de referencia, designar y dotar de herramientas a los acompañantes, documentar cada etapa: estos son los requisitos previos para que una AFEST sea válida, tanto desde el punto de vista pedagógico como jurídico.

Preguntas frecuentes

¿Qué es exactamente una AFEST?

Una actividad formativa reconocida por el Código Laboral que se lleva a cabo directamente en el puesto de trabajo, siempre que se cumplan cuatro requisitos legales acumulativos.

¿AFEST o FEST? ¿Qué diferencia hay?

La FEST sigue la misma lógica pedagógica sin estar vinculada a una acción formativa formalizada. Solo la AFEST cumple con todo el marco legal y da derecho a una ayuda de la OPCO.

¿Desde cuándo está reconocida la AFEST?

Desde la Ley de Futuro Profesional, de 5 de septiembre de 2018, desarrollada por el Decreto n.º 2018-1341, de 28 de diciembre de 2018.

¿Cuáles son sus principales ventajas?

Un aprendizaje que se puede aplicar de inmediato, sin interrupciones en la producción, y una trazabilidad que ofrece ventajas que la formación informal nunca consigue.

¿Y cuáles son sus límites?

Una preparación previa exigente, un coste real en términos de disponibilidad del responsable, y unos puestos de trabajo que no siempre se adaptan a la imposibilidad de cometer errores.

¿Cuánto tiempo dura?

No hay una duración legal fija; por lo general, oscila entre varias semanas y unos meses, dependiendo de las competencias que se pretendan adquirir.

¿Quién puede ser persona de referencia?

Un empleado con experiencia en el puesto en cuestión, formado en el acompañamiento pedagógico, ya sea a nivel interno o a través de una entidad especializada.

¿Se le paga al empleado durante la AFEST?

Sí: se trata de tiempo de trabajo efectivo, se mantiene la remuneración habitual

¿Está su itinerario AFEST realmente optimizado?

Descubra gratuitamente qué funciona, qué se puede mejorar y cómo reforzar la eficacia de sus itinerarios AFEST con el diagnóstico de Daylindo.
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