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Manifiesto Daylindo
Por una revolución del aprendizaje en la empresa
En Daylindo,
Creemos que la mayor riqueza inexplotada de las empresas se esconde en las interacciones cotidianas entre colaboradores. Imaginen que cada día, los miles de horas de formación informal que se disipan —invisibles, no reconocidas, no valoradas— se capturaran, estructuraran y transformaran en una palanca estratégica para el crecimiento de su empresa.
Nuestro diagnóstico
La realidad es simple pero implacable: el 80% de lo que aprendemos en el trabajo proviene de intercambios informales. Esos momentos valiosos pero a menudo subestimados, en los que un compañero experimentado comparte un truco, un equipo resuelve juntos un problema complejo, o un manager transmite su experiencia en una conversación improvisada.
Este aprendizaje no es nuevo. El compañerismo, pilar histórico de la transmisión de saberes, lo ha demostrado durante siglos. Desde los Centros de Formación de Aprendices hasta las grandes empresas industriales y de servicios, muchas organizaciones han comprendido el poder de este aprendizaje directo, sobre el terreno. Sin embargo, aunque estos modelos han demostrado su eficacia, la mayoría de las empresas todavía no capitalizan esta riqueza. Invertimos millones en formaciones formales mientras ignoramos el terreno más fértil del aprendizaje: el trabajo cotidiano, allí donde las competencias realmente se forjan.
La urgencia de actuar
Todo esto tiene un coste:
Saberes estratégicos que desaparecen con la marcha de los colaboradores experimentados.
Errores que se repiten, por falta de una transmisión estructurada de las buenas prácticas.
Talentos frenados en su progresión, privados de un acceso fluido y natural al aprendizaje.
Una pérdida directa de productividad e innovación que frena la competitividad de las empresas.
En un mundo donde las competencias evolucionan más rápido que nunca, ya no podemos permitirnos este despilfarro. Daylindo se compromete a transformar estas interacciones cotidianas en una palanca de rendimiento duradero.
Nuestra visión
Imaginamos un mundo laboral donde:
Cada intercambio se convierte en una oportunidad de aprendizaje estructurada, medida y reconocida.
Los colaboradores ya no son solo expertos, sino también motores activos de la transmisión del saber.
El aprendizaje informal ya no se deja al azar: se optimiza y se celebra.
La formación ya no se limita a sesiones puntuales, sino que se convierte en un flujo continuo de adquisición de competencias.
En Daylindo, no nos limitamos a observar esta transformación: queremos hacerla posible. Queremos construir un mundo laboral donde cada jornada se convierta en una oportunidad de evolución.
Nuestra llamada a la acción
Es hora de:
Hacer de la formación informal un pilar estratégico del desarrollo de competencias.
Dar a las empresas las herramientas para captar y amplificar estos momentos de aprendizaje.
Valorar a quienes transmiten su saber, reconociendo su papel esencial.
Transformar la cultura empresarial para que la mejora de competencias sea una responsabilidad colectiva.
Crear organizaciones que aprenden, donde cada colaborador es protagonista de su propio desarrollo y del de los demás.
Integrar el aprendizaje continuo en el ADN de la empresa, haciendo de cada equipo un incubador de competencias.
Nuestro compromiso
En Daylindo, nos comprometemos a:
Facilitar los aprendizajes que forjan cada día las competencias, y ofrecer a las empresas soluciones concretas para liberar este potencial inexplotado.
“Hacer visible lo invisible” y medir el impacto de la formación informal en el rendimiento colectivo.
Desarrollar la tecnología que permita anclar esta revolución en el corazón de las empresas.
El cambio empieza ahora
Las empresas que sepan capitalizar la riqueza de sus interacciones cotidianas moldearán el futuro del trabajo.
La pregunta ya no es si la formación informal es importante, sino cuánto nos cuesta cada día cuando no se reconoce ni se optimiza.
En Francia en particular, el contexto nunca ha sido tan favorable. Al reconocer la Acción de Formación En Situación de Trabajo (AFEST), los poderes públicos franceses han dado un marco legal a esta revolución. Hoy contamos con las herramientas y el reconocimiento necesarios para estructurar estos aprendizajes cotidianos y maximizar su impacto. La oportunidad está aquí. El reto es estratégico. La acción es inmediata.
Juntos, transformemos cada día de trabajo en una oportunidad de aprendizaje y crecimiento.
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